INTRODUCCIÓN
La Ley de Modernización de Inocuidad de los Alimentos fue promulgada en 2011 y comprende numerosas normas. Una de ellas es la Norma de Seguridad de los Productos Agrícolas Frescos (PSR, por sus siglas en inglés), que fue creada para abordar los requisitos federales de inocuidad alimentaria en las granjas, en especial los referidos a los cultivos de producción. Como muchos cultivos se consumen crudos, requieren especial atención ya que, de estar contaminados, podrían causar enfermedades. Hay tres maneras diferentes en la que los cultivos de las granjas se pueden contaminar: 1) físicas, 2) químicas y 3) biológicas.
Generalmente, se presta especial interés a la contaminación biológica ya que suele ser causada por virus y bacterias, como la E.Coli. La norma PSR se enfoca en reducir y prevenir la contaminación biológica en la producción agrícola, pero, además de exigir que los alimentos en vías de comercialización no sean adulterados o contaminados, no impone ninguna normativa específica para la contaminación física o química.
En los últimos años, los incendios forestales en Estados Unidos han llevado a muchos productores a cuestionarse qué hacer y cómo abordar las preocupaciones posincendios relacionadas a la inocuidad alimentaria, los cultivos y el ganado. Esta guía tiene como objetivo ofrecer asesoramiento sobre problemas comunes, cómo evaluar posibles impactos y qué opciones de remediación y mitigación hay disponibles.
El Problema
Aunque no todos los residuos de humo y fuego de los incendios son tóxicos, no se han investigado a fondo los impactos de las cenizas (que contienen contaminantes provenientes de productos para el hogar, vehículos, combustibles, fertilizantes, pesticidas, plásticos, sistemas eléctricos, etc.) en el ganado y los cultivos. Los efectos a largo plazo en las fuentes de riego agrícola y en la salud del suelo tampoco han sido ampliamente estudiados.
La duración de la permanencia de los contaminantes, los metales pesados y los retardantes de fuego en el ambiente es motivo de gran preocupación, al igual que los efectos en la calidad de los cultivos y el ganado y el estado de certificación orgánica. Para los agricultores que se enfrentan a estos problemas, no hay mucha orientación accesible que proporcione información sobre las prácticas y acciones que se pueden llevar a cabo para mitigar, remediar y reducir los contaminantes provenientes de los incendios forestales.
CONTAMINANTES AMBIENTALES Y INCENDIOS FORESTALES
Investigaciones preliminares sugieren que, a corto plazo, consumir restos de contaminantes en productos agrícolas no implica un aumento significativo en la exposición del ser humano a componentes químicos tras un solo incendio forestal en zona urbana.
Lamentablemente, muchos productores tienen que hacerles frente a incendios forestales que ocurren de manera crónica durante largos períodos de tiempo. También, es importante reconocer que algunos contaminantes ambientales se encuentran de forma natural y en pequeñas cantidades en el suelo, el aire y el agua. Estos “niveles de fondo” son importantes puntos de referencia para poder comparar cuando se sospecha que hay contaminación. Muchas agencias han establecido umbrales mínimos para los contaminantes que son motivo de preocupación para la salud humana, el ganado, el forraje, el suelo y el agua. Las tres clases de contaminantes que causan mayor preocupación se encuentran a continuación:
CONTAMINANTES ORGÁNICOS PERSISTENTES (COPS)
Los COPs son un conjunto especial de sustancias químicas tóxicas que pueden transportarse fácilmente más allá de su origen y que persisten durante largos períodos de tiempo en el medio ambiente. Lo más característico de estas sustancias es que se pueden acumular en las grasas y los tejidos de los organismos y concentrarse en la cadena alimentaria. Las dioxinas son COPs creados mediante la combustión de productos plásticos que se hallan en suelos expuestos a incendios urbanos intensos en niveles que superan los umbrales de detección de la Agencia de Protección Ambiental y la Evaluación de Riesgos para la Salud Ambiental. Algunos de los efectos tóxicos son el cáncer, la toxicidad inmune y efectos hormonales y de desarrollo. Las poblaciones vulnerables se encuentran en mayor riesgo.
METALES PESADOS
Los metales pesados son iones individuales que no pueden degradarse. El fuego altera las propiedades físicas y biogeoquímicas de los contaminantes y los metales pesados pueden permanecer en las primeras cinco pulgadas del suelo por al menos dos años después de un incendio. Ciertas investigaciones indican que, en general, la cantidad de metales pesados aumenta después de un incendio forestal, especialmente la presencia de cobre, hierro, mercurio, plomo, zinc, arsénico y manganeso.
NUTRIENTES
La cantidad de nutrientes también se incrementa después de un incendio (los niveles de nitrato y nitrito suelen ser de dos hasta cuatro veces más altos). Parte de esto podría atribuirse al lavado en el suelo de los retardantes de fuego, que generalmente están hechos de fertilizantes sintéticos, pero también a la ignición de combustibles de origen vegetal que liberan nitrógeno y fósforo. Esto no solo afecta las condiciones del suelo y la salud de las plantas, sino que pone en riesgo los ecosistemas acuáticos al causar proliferación de algas, las cuales disminuyen rápidamente los niveles de oxígeno y afectan negativamente a especies de peces sensibles.
Conceptos de contaminación claves posincendios:
Hay tres tipos de contaminación: física, química y biológica.
Esta guía se centra principalmente en los dos últimos tipos y en los impactos de los incendios forestales con los que los productores agrícolas se tienen que enfrentar. Existen varias vías por las cuales los contaminantes pueden ingresar en los sistemas de producción: por el aire y por el humo (transportado por el viento), por las raíces de los árboles (también conocido como absorción), por las hojas o partes de los árboles o por bioacumulación en la cadena alimentaria. Lo más importante es que las toxinas pueden inhibir el crecimiento de las plantas, causar efectos negativos en la salud del ser humano y del ganado, interferir en los procesos del suelo y afectar la calidad del agua.
CONTAMINACIÓN QUÍMICA
Los contaminantes químicos pueden incluir metales pesados, productos derivados del petróleo, pesticidas, fertilizantes u otras sustancias químicas agrícolas. Las posibles fuentes de contaminación química varían considerablemente según la severidad del incendio, la proximidad a sitios que empleen productos químicos y la ubicación de vías de escorrentías y transporte. El transporte de contaminantes químicos por medio del aire y del humo son de primordial preocupación para la salud del ser humano ya que los incendios en zonas despobladas son una fuente conocida de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP).
Muchas sustancias químicas sintéticas también son conocidas por su facilidad de adherirse a partículas finas y desplazarse tanto en el suelo como en el agua, lo que representa una amenaza significativa para los sistemas agrícolas. El periodo de residencia de estos químicos en el medio ambiente antes de degradarse en formas menos peligrosas es motivo de especial preocupación para los productores agrícolas, ya que los planes de siembra, las épocas de cosecha y el acceso seguro para los trabajadores agrícolas se puede ver afectado. Cuando un compuesto se adhiere firmemente a partículas muy finas como la arcilla, es menos probable que se traslade por el suelo. Si los químicos que causan mayor preocupación están cerca de la superficie del suelo, se pueden desplazar a lo largo de la parte superior del suelo e ingresar en los sistemas de agua superficiales. Saber el tipo de tu suelo y la probabilidad de transporte y adherencia de los químicos con los contaminantes del medio ambiente después de un incendio forestal será de ayuda a la hora de tomar decisiones sobre la eliminación, remediación y/o mitigación.
CONTAMINACIÓN BIOLÓGICA
Los patógenos pueden ser bacterias, parásitos y virus. Las fuentes de contaminación microbiana en fuentes de riego agrícolas pueden provenir de patógenos que se originan en tierras a mayor elevación debido a sistemas sépticos dañados, estiércol crudo, etc. También se debe considerar el rol de la vida silvestre y los animales domésticos, los quienes pueden llegar a contaminar cultivos durante desplazamientos por los incendios.
Evaluación de riesgo del consumo de cultivos y el ganado
Luego de un incendio forestal, hay cinco pasos principales que pueden ser de ayuda para decidir si sus cultivos se pueden consumir de forma segura:
#1. OBSERVAR
Compruebe si hay alguna degradación visible en la calidad de las plantas o en la salud animal. Los cultivos pueden mostrar síntomas como marchitamiento, manchas, cicatrices, etc. El ganado puede mostrar signos de fatiga, dificultad al respirar, mucosidad y hollín obstruyendo las vías respiratorias y/o falta de apetito y pérdida de peso (desmejora general de la condición corporal).
#2. TOMAR PRUEBAS
Si es posible, realice una prueba del suelo en su área de cultivos antes de que ocurra un incendio para establecer un punto de referencia con el que pueda comparar después. Asegúrese de localizar las ubicaciones donde realizó las pruebas antes de enviarlas al laboratorio. También es importante entender el historial de su suelo: incendios previos, inundaciones, impactos del ganado, actividades industriales, etc. Si va a tomar pruebas después de un incendio, se recomienda hacerlo en múltiples sitios dentro de la zona quemada y homogenizar las pruebas para establecer si hay una amenaza como punto de partida. Luego, tome pruebas más específicas si se identifican contaminantes que puedan ser problemáticos. También es necesario realizar pruebas de benceno en los pozos de riego.
#3. IMPLEMENTAR
Cuando realice actividades cerca de sustancias peligrosas, tome precauciones para minimizar el movimiento de toxinas fuera del sitio y para protegerse de exposiciones innecesarias. Para mantener una buena higiene, lávese las manos con frecuencia, use guantes, máscaras respiratorias, protección ocular e incluso considere el uso de un traje Tyvek o alguno similar. También es importante mantener limpio su calzado antes y después de acceder al sitio. Tenga especial cuidado de no tocarse la boca o la cara durante la toma de muestras o la remoción de escombros.
#4. MONITOREAR
¿Ha notado cambios aparentes que puedan ser observables por el ojo humano desde que se implementaron métodos o prácticas de remediación?
#5. TOMAR PRUEBAS - ¡UNA VEZ MÁS!
Verifique sus observaciones o realice pruebas de factores que no puedan ser directamente observados, como la actividad microbiana del suelo. También se recomienda tomar pruebas directamente de las cenizas para poder caracterizar los contaminantes y determinar si hay toxinas ubicadas a menos de 50 pies de algún drenaje o cuerpo de agua natural o si se encuentran por encima de los niveles seguros establecidos.
Protección, manejo y procesamiento del ganado durante los incendios forestales
En general, los pequeños productores de actividades de pastoreo y ganadería encuentran dificultades para acceder a plantas de procesamiento y envasado de carnes inspeccionadas por el gobierno federal, en gran parte debido a que hay muchas regulaciones complicadas y también por la escasez de estas plantas. Los mataderos locales de pequeña escala a menudo operan a plena capacidad o no resultan rentables.
Estos desafíos se ven agravados por desastres como los incendios forestales, que pueden provocar la eliminación no deseada o prematura de manadas y rebaños. La necesidad de transportar el ganado en poco tiempo a otros sitios de almacenamiento o pastoreo, que son difíciles de encontrar, también puede generar estrés adicional en los animales y en la cadena de procesamiento de la carne.
Impactos en la salud provocados por incendios y opciones de mitigación
Investigaciones recientes sobre los impactos de los incendios en el ganado, incluyendo la exposición prolongada al humo, han mostrado que ciertos problemas respiratorios como la neumonía aumentan durante este tipo de eventos. Las aves de corral tienen un sistema respiratorio que las hace aún más vulnerables al humo de los incendios forestales. De los rumiantes comerciales más comunes, las cabras parecen ser las más propensas a sufrir de enfermedades respiratorias, aunque productores de ovejas y ganado vacuno también han observado similares problemas de salud. De ser posible, es mejor trasladar el ganado a áreas con buena ventilación o lugares con mejor calidad del aire para ayudar a reducir complicaciones de salud, como bajo peso al nacer y disminución en la productividad de la leche.
Todos los tipos de productores informaron verse afectados de forma negativa por las evacuaciones (y el transporte del ganado) y la pérdida o el deterioro de los pastizales. El estrés durante la evacuación, la mayor densidad de animales y la interacción con otros rebaños o especies, junto con la mayor probabilidad de manipulación por personas externas, contribuyen al aumento de casos de enfermedades respiratorias. Hay pruebas contundentes que la inhalación de humo en los ovinos empeora los efectos negativos del estrés y la consecuente supresión inmunológica. Algunos métodos para mitigar estos factores estresantes incluyen asegurar el acceso a agua limpia y abundante; es importante mantener las vías respiratorias de los animales húmedas, ya que les ayuda a expulsar el material particulado que puede causar infecciones bacterianas. Las partículas residuales en los pulmones posiblemente pueden empeorar los síntomas de la exposición al humo, por lo que es recomendable brindarles alimentos con bajo contenido de polvo y utilizar rociadores o nebulizadores en las áreas de corrales del ganado siempre que sea posible. Agregar más opciones de sombra y minimizar el ejercicio del ganado también puede ayudar.
Protección, manejo y procesamiento del ganado durante los incendios forestales
Procesamiento de la carne y almacenamiento durante los incendios
La inocuidad de los alimentos se ve amenazada por la salud del ganado porque los que trabajan en el procesamiento de carnes están expuestos a agentes biológicos durante el sacrificio, que es cuando están en contacto con las carnes afectadas y los animales enfermos. Se ha demostrado que las enfermedades transmitidas por alimentos son más prevalentes cuando el ganado se procesa demasiado rápido o cuando está inmunocomprometido. Es bien sabido que los errores en el manejo, el sacrificio, el despiece y la disección de estos rumiantes puede causar preocupaciones en la salud alimentaria.
Los incendios forestales están afectando considerablemente la estabilidad de la red eléctrica, lo cual es preocupante para garantizar la refrigeración confiable de los productos animales. La mayoría de los cortes de energía eléctrica son causados por situaciones climáticas extremas o por desastres naturales y son entonces impredecibles, prolongándose a veces por varias semanas. Sin sistemas de respaldo adecuados, las plantas de procesamiento de carne y aves (MPP, por sus siglas en inglés) corren un mayor riesgo de contribuir a la posible contaminación alimentaria. Estas plantas también son conocidas por contaminar, principalmente con nitrógeno y fósforo, las aguas superficiales de dominio público y las plantas de tratamiento de agua. Como resultado, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) está considerando implementar normativas más rigurosas sobre el vertido de efluentes de las MPP, por lo que es probable que el costo de procesamiento aumente para cubrir los gastos asociados con el cumplimiento de estas nuevas normativas y la presentación de informes requeridos.
Medidas y programas gubernamentales
En respuesta a estas preocupaciones y puntos críticos, California aprobó la Ley de Asamblea 888 en 2021 para respaldar la expansión del faenamiento en las mismas granjas por medio de la eliminación de restricciones en el número de animales que se pueden sacrificar por mes y de la actualización de algunos de los requisitos para los ganaderos y los Operadores de Faena Móvil (MSO, por sus siglas en inglés). Vender ganado “en pie” es otra alternativa donde los productores venden el animal entero o porciones del animal entero, de manera que el comprador pueda procesarlo de acuerdo con sus preferencias. Este tipo de actividad de sacrificio y procesamiento está exenta según la Ley Federal de Inspección de Carnes (FMIA, por sus siglas en inglés) siempre y cuando sea exclusivamente para el uso del hogar del propietario y para invitados o empleados sin pago de por medio.
Desafortunadamente, esta alternativa solo resulta viable en situaciones de bajo volumen y requiere que dichos canales y relaciones ya estén establecidos antes de enfrentar una situación de desastre. Asimismo, impone a los pequeños ganaderos la necesidad de adoptar métodos convencionales o a gran escala en lugar de prácticas que promuevan la salud del suelo y la tierra mediante un manejo consciente de los animales.
Regulaciones y apoyo gubernamental
Los desastres generan temor y, a menudo, muchos programas y servicios destinados a ayudar a las partes afectadas pueden resultar confusos o complicados. Si usted califica para la recolección de escombros y cómo las toxinas afectan el estado de certificación orgánica son dos consideraciones principales para tener en cuenta en sitios peligrosos.
Oficina de Servicios de Emergencia de California (OES, por sus siglas en inglés)
Por lo general, los programas de recolección de escombros de la Oficina de Servicios de Emergencia (OES) suelen subcontratar servicios de gestión de residuos peligrosos, y les encomiendan la tarea de extraer tierra del suelo cubierto por cenizas hasta que no haya rastro de contaminación. Este procedimiento no se hace responsable de la propagación de toxinas por medio del viento y la lluvia después de los incendios. La limpieza estándar proporcionada por este programa no incluye la remoción de escombros de estructuras pequeñas de menos de 120 pies cuadrados. Para obtener más información sobre elegibilidad, contacte al Dpto. de Control de Sustancias Tóxicas.
Impactos en la certificación orgánica
En los sistemas de producción orgánica certificados, los materiales sintéticos son sustancias prohibidas y no están permitidos. La mayoría de los retardantes de fuego comerciales están hechos con ingredientes activos como el fosfato de aluminio, que es un material sintético que no está incluido en la Lista Nacional.
Cuando los cultivos y/o la tierra están contaminados por sustancias prohibidas, las normas del Programa Nacional Orgánico (NOP, por sus siglas en inglés) requieren un nuevo periodo de transición estándar de tres años. Si el retardante de fuego se dispersa sobre los cultivos o sobre el suelo, a veces la eliminación del cultivo actual puede ser suficiente para evitar la suspensión total de la certificación. Ante la posibilidad de dispersión, los agentes certificadores pueden solicitar información adicional para evaluar los posibles impactos. La exposición directa, como en el caso de los cultivos ubicados bajo la trayectoria del vuelo, también conllevará un período de tres años para la recuperación de la certificación orgánica. Se recomienda que los productores documenten los impactos de la mejor manera posible y que los reporten de inmediato.
Actualmente, no existen exenciones para las exposiciones a retardantes de fuego, incluso si se aplican durante una emergencia declarada. Sin embargo, una exención descrita en la Sección 205.672 de los estándares del NOP para el tratamiento de emergencia de plagas o enfermedades llevado a cabo por programas federales o estatales proporciona pautas que podrían implementarse. La cláusula protege el estado orgánico siempre y cuando el cultivo cosechado o cualquier parte de la planta que haya estado en contacto con la sustancia no se venda, etiquete ni se presente como orgánico. Cualquier ganado que haya sido expuesto, incluidos los productos derivados del ganado como los huevos, no pueden venderse, etiquetarse ni ser presentados como orgánicos, excepto la leche o los productos lácteos producidos al menos 12 meses después de la exposición. Sin embargo, aún podría considerarse orgánica la descendencia del ganado reproductor mamífero que haya sido expuesta durante los primeros dos trimestres de la gestación. Compruebe con su agente certificador para obtener detalles más específicos.
CAFF está abogando por una exención por medio del NOP para ver si consideran alinear la aplicación de retardantes de fuego en situaciones de emergencia con tratamientos de emergencia existentes para plagas. Mientras tanto, algunas compañías privadas como Fortress han obtenido la aprobación del Servicio Forestal de Estados Unidos para usar retardantes “verdes”, que contienen cloruro de magnesio como ingrediente activo principal. Este ingrediente es preferible por su gran capacidad de supresión del fuego, sus propiedades sustentables y porque puede producirse a gran escala.
Métodos de mitigación:
Siempre que sea posible, es mejor prepararse con anticipación para un incendio forestal ya que puede evitar muchos problemas y esfuerzos adicionales en el futuro.
Espacio defendible
Utilice pastoreo dirigido, la quema prescrita y métodos mecánicos para mantener las zonas de vegetación alrededor de estructuras sensibles, rutas de acceso y áreas de contención. Proteja la infraestructura de la granja (del agua, eléctrica, mecánica) mediante el fortalecimiento de materiales para garantizar un funcionamiento adecuado y el acceso durante situaciones de incendios. Considere opciones adicionales de almacenamiento de agua, como tanques elevados o piscinas e invierta en fuentes de energía de reserva como generadores de gas o propano o baterías.
Áreas de contención designadas
Mantenga los pesticidas, fertilizantes, etc. en un área de contención no inflamable (contenedores de metal) para reducir la probabilidad de contacto con el fuego y fuentes de calor. Mantenga los materiales inflamables alejados de las áreas de cultivo y de las áreas de corrales del ganado, así como de las fuentes de agua dulce y/o de riego para minimizar el riesgo de dispersión.
Cuencas y áreas de captación del agua
Construya albarradas (depresiones en contorno) para capturar el escurrimiento contaminado y los suelos erosionados. Considere la siembra de pastos y otras plantas conocidas por sus habilidades de fitorremediación (vea la siguiente página para más detalles).
Lavado/enjuague de los productos
Antes de vender o consumir los productos agrícolas, asegúrese de limpiarlos de manera exhaustiva y/o pelarlos si estuvieron expuestos al humo o las cenizas de los incendios forestales.
Métodos de remediación:
Si ha sido impactado por un incendio forestal y necesita tomar acción para resolver el tema de las toxinas, a continuación se encuentran algunas herramientas que pueden ser de gran ayuda.
Hongos
Los hongos son los únicos organismos que poseen enzimas capaces de descomponer las moléculas complejas y resistentes de la madera, como la lignina. Este mismo mecanismo se utiliza para descomponer a los POPs y a las sustancias químicas tóxicas en el ambiente, incluyendo el benceno y los compuestos aromáticos policíclicos, los compuestos aromáticos clorados y las dioxinas. Los hongos utilizan la quelación para absorber iones de metales pesados del medio ambiente. Los hongos utilizados de esta manera no son seguros para el consumo. El pH de los suelos también puede influenciar la habilidad de los hongos para capturar metales pesados y, en términos generales, los suelos más neutros facilitan una mayor absorción.
Los tratamientos de hongos son más efectivos cuando los niveles de contaminación están en su pico más elevado, por lo que usar este método de remediación en sitios que han sido impactados hace más de dos años podría no dar resultados significativos.
Microbiana
Utilice insumos de fuentes confiables y comprobadas, como productos aprobados por el Instituto de Revisión de Materiales Orgánicos (OMRI, por sus siglas en inglés). Si es posible, mantenga sus cultivos en una zona elevada del suelo y reduzca la concentración de contaminantes agregando tierra limpia, especialmente para cultivos sensibles como las verduras de hojas. Agregar compost al suelo para retener a los contaminantes puede ayudar a descomponer los productos químicos orgánicos (como las dioxinas) del suelo. Esta práctica resulta adecuada para situaciones de bajo nivel de contaminación. El compost con alto contenido de fósforo también puede ayudar a retener el plomo y el cadmio en el suelo.
Vegetal
La fitorremediación es la capacidad natural de ciertas plantas de reparar y regenerar los suelos tóxicos y de limpiar tanto el agua subterránea como el agua superficial. Las plantas pueden ayudar a retener, extraer, transformar y limpiar muchos tipos de contaminación como metales, pesticidas, solventes clorados, bifenilos policlorados (BPC), explosivos, radionucleidos e hidrocarburos de petróleo. Las plantas limpian estas formas de contaminación hasta lo más bajo de sus raíces. Las plantas también ayudan a prevenir que el viento y la lluvia trasladen la contaminación del sitio a otras áreas. Tapar los cultivos es otro tipo de fitorremediación.
Fauna
La práctica del pastoreo dirigido se puede emplear con precaución uno o dos años después de incendios intensos para abrir los suelos hidrofílicos. Esta técnica puede mejorar la distribución de las raíces y estimular la actividad microbiana en el suelo, la cual suele quedar afectada por el calor extremo. La época en la que se lleva a cabo este método es muy importante ya que los suelos después de los incendios pueden volverse muy frágiles. Sin embargo, en los primeros meses después de un incendio, también pueden albergar hierbas anuales, especies invasivas y otras plantas.
General
Aplique mantillo para prevenir el polvo del suelo en el aire y evitar que salpique sobre los cultivos. Utilice riego subsuperficial para prevenir el esparcimiento de contaminantes.
RESUMEN
Sea usted un agricultor de cultivos en hileras, un ganadero o un productor diversificado, hay una serie de acciones que puede tomar para ayudar a proteger su suelo de contaminantes y también para abordar los riesgos de inocuidad alimentaria.
Este documento fue respaldado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de los Estados Unidos como parte de una asignación de asistencia financiera [FAIN] por un total de $16,700, financiado 100 por ciento por la FDA/HHS. El contenido es responsabilidad de los autores y no representa necesariamente las opiniones oficiales ni cuenta con el respaldo de la FDA/HHS o el Gobierno de los Estados Unidos.
Recursos adicionales
- Wildfire Resilience Program main page
- Wildfire Resilience Media Page
- Wildfire Resilience Resource Library
- CAFFlix– Wildfire specific videos and webinar recordings
- CAFF’s California Family Farmer Emergency Fund
- Farming Through Wildfire Season Workbook (Farmer Campus)
- Listos en La Finca (workbook in Spanish)
- Fairground and Community Resilience Centers Programs are getting funding from the California Department of Food and Agriculture for disaster preparation purposes.
- The Strengthening Local Meat Economies Act.
- The PRIME (Processing Revival and Intrastate Meat Exemption) Act.
- Niche Meat Processor Assistance Network
- Western Meat School